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En diseño

El Sello verifica a la empresa que vende. Esto acredita a la que compra

Son dos preguntas distintas, y hoy en Chile nadie responde la segunda. Una organización puede sostener durante años una relación seria con empresas de los pueblos indígenas y no tener ninguna manera de acreditarlo que no sea su propia palabra. Eso vale poco ante un auditor, ante un directorio y ante la comunidad con la que trabaja.

01

Qué se acredita

No cuánto compró: cómo compra. Si tiene una política escrita y quién responde por ella, si fijó una meta y la reporta, en qué plazo paga, y qué hace con las empresas que todavía no pueden cumplirle. El monto es consecuencia de esas decisiones, y una organización grande puede comprar mucho por accidente. Lo que distingue a una relación seria es que las decisiones estén tomadas antes del contrato y no después.

Y conviene decir lo que no es. No es un ranking ni una lista de los mejores. No mide lo que la organización hace en su faena o en su territorio, que es otra pregunta y tiene otros instrumentos. Acredita la relación de compra, que es una parte de la relación y no toda.

02

Los cuatro ejes

Vienen del programa que el Canadian Council for Indigenous Business opera desde 2001, que es el único del mundo que acredita al comprador en vez de al proveedor. No se traducen literal: se leen contra la Guía del Pacto Mundial de la ONU para empresas sobre la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que es la vara declarada.

Liderazgo
Una política escrita, aprobada arriba y bajada a las áreas que efectivamente compran, con el nombre de quien responde por ella. Una política sin dueño no se puede auditar, y una que vive solo en el reporte de sostenibilidad no cambia una orden de compra.
Empleo
Presencia de personas de los pueblos indígenas dentro de la organización, y en qué funciones. Es el eje donde se ve si la relación es solo comercial o si además hay gente decidiendo desde adentro.
Desarrollo de proveedores
Qué hace la organización con las empresas indígenas que todavía no están en condiciones de cumplirle: si las acompaña hasta que puedan o si compra solo a las que ya estaban listas. Las dos cosas son legítimas y no valen lo mismo.
Relaciones con las comunidades
Qué ocurre con las comunidades del territorio donde compra, y sobre todo quién decide qué ocurre. Es el eje que más pesa y el que menos se puede improvisar, porque la respuesta no la da la organización: la dan las comunidades.
03

Quién decide el grado, y por qué no la Fundación

La organización se autoevalúa, un verificador externo independiente revisa la evidencia, y un jurado de líderes empresariales indígenas asigna el grado final. La Fundación administra el instrumento y no asigna el nivel.

No es un detalle de procedimiento. Una certificadora que decide sola qué grado tiene su propio cliente entrega un reconocimiento que no sirve como evidencia ante nadie, y termina midiendo su relación comercial en vez de la conducta del comprador. Que el grado lo asigne un jurado indígena es lo que hace que el resultado pueda mostrarse a un tercero, y lo que impide que una organización compre su propio reconocimiento.

Los grados describen niveles de práctica, no bandas de puntaje, y no se suman en una nota final. El piso no es una ausencia: es la falta de información suficiente, porque una organización puede estar haciendo bien las cosas y no haberlas publicado nunca. Sin nota agregada no hay columna por la cual ordenar a nadie, y eso es deliberado.

04

Lo que este instrumento no hace

No publica un ranking
El resultado vive en un panel con credencial y no en un tablero abierto. Este instrumento reconoce, no expone. Una organización que entra para mejorar no debería arriesgarse a terminar en una lista de los peores por haber sido honesta sobre desde dónde partía.
El volumen no compra reputación
Un hecho firme de haber operado sin el consentimiento de una comunidad topa el grado que una organización puede exhibir, compre lo que compre. Comprar bien no compensa operar mal, y el instrumento está construido para que no lo parezca.
No se vende asesoría junto con el grado
Quien acompaña a una organización a mejorar no puede ser quien decide después su grado. Es la misma razón por la que la verificación de los proveedores la hace un tercero y no cada comprador para sí mismo.
05

En qué estamos, dicho de frente

El instrumento está en diseño y hoy no hay ninguna organización acreditada, porque el programa todavía no abre. Lo que ya está resuelto es lo que suele faltar: de dónde sale la vara, quién asigna el grado y qué no va a hacer nunca.

Lo que falta es el diseño fino: los grados y sus nombres, el procedimiento de verificación y el arancel. Quien participe ahora lo define con nosotros en vez de recibirlo hecho, y esa conversación ocurre una sola vez.

¿Su organización quiere ser de las primeras? Escríbanos a contacto@empresasindigenas.org